Chilenos tienen alto nivel de bancarización, pero la educación financiera sigue siendo una asignatura pendiente

A pesar de que la mayoría de los adultos en Chile puede acceder con facilidad a productos bancarios, un nuevo estudio revela que los conocimientos financieros básicos del país se mantienen bajos. De hecho, mejorar los conocimientos financieros básicos podría ayudar a tomar mejores decisiones económicas. Esto limita la capacidad de las personas para tomar decisiones económicas informadas.

De acuerdo al informe Radiografía sobre educación e inclusión financiera en Chile, elaborado por el Centro de Políticas Públicas de la Pontificia Universidad Católica, el índice de educación financiera alcanza apenas 35 puntos sobre 100, considerado un nivel bajo dentro de la escala estándar de medición. Aunque los chilenos cuentan con acceso a cuentas y tarjetas, la comprensión de conceptos esenciales sigue siendo limitada, demostrando que existe una brecha en conocimientos financieros básicos.

Conceptos poco comprendidos e impacto en los hogares

El informe destaca que solo una minoría entiende adecuadamente conceptos fundamentales:

  • 22% comprende qué es la inflación.
  • 20% entiende cómo funciona la tasa de interés.
  • 19% señala comprender la rentabilidad de una inversión futura.

Además, un 40% admite no comprender términos financieros básicos y el 71% reconoce que no logra cumplir con su presupuesto mensual. Esta brecha tiene consecuencias directas: solo el 42% logró ahorrar durante el último año (frente al 60% hace ocho años), cerca del 22% estuvo en mora con algún pago y uno de cada cuatro adultos presentó morosidad. Por esta razón, contar con conocimientos financieros básicos es esencial para evitar problemas económicos.

Segmento vulnerable y paradoja de la bancarización

El estudio identifica un grupo particularmente vulnerable, que representa alrededor del 15% de la población. Son personas que utilizan activamente productos financieros como tarjetas de crédito y líneas de crédito, pero que no entienden cómo funcionan. En este segmento, más del 80% usa tarjeta de crédito, el 62% mantiene deudas con el retail y el 57% con la banca, sin contar con herramientas para enfrentar problemas administrativos.

Este diagnóstico revela una paradoja: Chile es uno de los países con mayores niveles de bancarización en la región, pero la educación financiera no ha avanzado al mismo ritmo. El acceso a productos no se traduce en una gestión eficiente de las finanzas personales. Por lo tanto, conocimientos financieros básicos pueden marcar la diferencia en el aprovechamiento de estos servicios.

Necesidad de fortalecer la educación financiera

Expertos advierten que este desbalance puede afectar la estabilidad económica de los hogares, especialmente en momentos de incertidumbre o gastos imprevistos. Por ello, llaman a fortalecer los programas de educación financiera desde etapas tempranas, con iniciativas públicas y privadas que promuevan habilidades para planificar presupuestos, comprender riesgos de endeudamiento y tomar decisiones informadas.

Fortalecer la educación financiera no solo beneficia a quienes acceden a productos bancarios, sino que también contribuye a una mayor estabilidad económica general y a reducir la vulnerabilidad frente al sobreendeudamiento. En resumen, adquirir conocimientos financieros básicos se vuelve indispensable para la vida moderna.