Contabilidad Financiera y Tributaria

La contabilidad financiera ayuda a mirar hacia el futuro de la empresa, mientras que la tributaria estar en regla con la ley.

En el mundo contable, existen dos tipos de contabilidad que cumplen funciones importantes pero distintas entre sí, la contabilidad financiera y tributaria.

La contabilidad financiera está orientada a mostrar la situación económica de una organización para apoyar en la toma de decisiones internas. Su principal función es elaborar estados financieros como el balance general o el estado de resultados, bajo las normas internacionales de información Financiera (NIIF). Esta información es usada por gerentes, accionistas e inversionistas para evaluar el desempeño del negocio.

La contabilidad tributaria está enfocada en el ámbito regulatorio para asegurar el cumplimiento de las obligaciones fiscales ante organismos como el Servicio de Impuestos Internos (SII). A través de ella, se calcula el pago de impuestos, identificar beneficios fiscales y elaborar declaraciones tributarias ante la normativa vigente.

¿En qué se diferencian?

  • La contabilidad financiera busca informar sobre la salud económica del negocio. La tributaria, cumplir con la legislación fiscal.
  • La financiera tiene mayor flexibilidad. La tributaria debe seguir reglas legales específicas.
  • Los informes financieros están pensados para uso interno y externo. Los tributarios son para fiscalización estatal.

Se debe llevar ambas contabilidades de buena manera porque no solo previene sanciones, sino que permite una planificación financiera, con decisiones estratégicas fundamentadas y un cumplimiento tributario eficiente.